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La hora ha llegado. El estadio Met Life de New Jersey verá la Finalísima que no pudo verse en Qatar en marzo pasado cuando los misiles en Irán obligaron a buscar otra sede y Tapia no hizo el esfuerzo debido. Por primera vez, los campeones vigentes de América y Europa disputarán la final de una Copa del Mundo. Duelo entre el maestro y un alumno aventajado, que ya igualó el récord de Bilardo en su país con dos finales consecutivas y hoy va por la gloria para sentarse en la mesa de Pozzo. Tarea nada fácil por la calidad del rival en frente.
Ambos llegaron a New Jersey, tras semifinales en las que Argentina sigue con su registro de no ser eliminado nunca en esa ronda. España brindó una gran masterclass de De La Fuente, el maestro, ante Francia, esa “Armada Invencible” de Deschamps en camino a una tercera final consecutiva. Los españoles llegaron a su segunda final tras 16 años en un ciclo en que han ganado Nations League, Eurocopa y Juegos Olímpicos, eliminando a los franceses en cada ocasión. uno de ellos. Argentina tras un segundo tiempo brillante en Atlanta en el que con 88% de posesión tras el 0-1en contra, destrozó a los ingleses con un 2-1 con sabor a Estadio Azteca. El vigente campeón por fin le sumó fútbol a su gran jerarquía y coraje, demostradas en cada partido. Lionel Scaloni, el alumno aventajado, llega a su segunda final del mundo al hilo y a la quinta de su ciclo de 8 años, de la mano de Lionel, el futbolista. A sus 39 años, Messi está dejando un Mundial para la historia, cuando no se pensaba que lo del rendimiento de Qatar fuera a repetirse.
Messi es la mejor carta argentina ante una España que ha crecido en el torneo, tras su arranque errático ante Cabo Verde, único empate cedido. Los ibéricos sin la brillantez de la Eurocopa 2024, han subido el rendimiento en cada choque de esta “Eurocopa 2026” que han afrontado después de la fase de grupos y solo han recibido un gol contra Bélgica en cuartos. Su defensa, con Cucurella y Cubarsí al frente, ha estado impecable, cuentan con Rodri como líder en el medio, adelante con Lamine Yamal en un buen torneo y además con un jugador muy inteligente como Oryazabal, certero al definir. De La Fuente tiene a España al borde de un segundo título en una final entre los dos mejores equipos del mundo en este ciclo de cuatro años.
La Albiceleste, no es aquella de la tercera corona en Qatar, debido a la falta de un mejor recambio, a no jugar contra equipos europeos en este ciclo y a no haber encontrado soluciones a posiciones críticas como el marcador derecho o el reemplazo de Di María, a quien se le extraña tanto. Llega con siete partidos ganados, puntaje perfecto y la delantera más goleadora tras las semifinales. Números que no reflejan el juego exhibido. Una primera fase sin mucha exigencia, y luego unas rondas de eliminaciones de eliminación directa antes de semifinales, superadas con mucha jerarquía, mucho corazón, pero con poco futbol. Cabo Verde, Egipto y Suiza, llevaron a Argentina al límite y a dos alargues, para finalmente encontrar el futbol de vuelta en aquel histórico partido ante Inglaterra. La defensa solamente ha tenido altos rendimientos en los centrales, pero en el medio campo De Paul, Mac Allister y Enzo están en un nivel por debajo de 2022, y Paredes muestra buen juego y precisión, pero con una enorme lentitud. En la delantera un Julián Álvarez confundido, pero con gran pundonor y un golazo ante Suiza, cuando los penales ya estaban en el ambiente. Lautáro ha ingresado bien como reemplazo y su gol ante Inglaterra quedará en el recuerdo. Es decir, muy poco futbol para hacer frente a una España en crecimiento, pero el partido ante Inglaterra le ha dado un envión anímico notable, y no es fácil jugarle una final a este equipo de Scaloni. Brasil, Italia, Francia y Colombia saben eso. España no se puede confiar.
Será una final entre conocidos, lejos de las batallas que hubiesen sido juegos ante Francia o Inglaterra. Son dos equipos con estilo de juego muy parecido, que prefieren la posesión y con técnicos, maestro y alumno, que son amigos. El único equipo con puntaje perfecto, otro invicto. La mejor delantera hasta semifinales ante la mejor defensa. La Finalísima que no pudo ser en marzo en Qatar. España es favorita, pues ha jugado mejor en el torneo y viene en crecimiento. Pero al frente está el campeón reinante reencontrado con el fútbol, y que ha llegado con méritos, así una injusta campaña conspirativa de desprestigio en redes diga lo contrario, sin mayores argumentos.
Como dice el comercial de Quilmes, repetir el título “está difícil”, pero el único mago en el campo tiene 39 años y juega para Argentina. Buscará un adiós de leyenda frente a aquel bebé de la foto de 2007, y en la misma cancha donde perdió una dolorosa Copa América en 2016. Pase lo que pase hoy, su Mundial ha sido conmovedor. Y la Copa quedará en buenas manos.
Germán E. Ocampo Gómez
Davie, FL, julio 19 de 2026
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