|
El estadio MetLife de New Jersey fue testigo de la esperada final entre los dos mejores equipos del mundo en este ciclo después de Qatar 2022. En su césped, España se coronó como un justo campeón en un partido donde fue superior en 120 minutos a una Argentina decepcionante, muy por debajo de las expectativas, que entregó su corona de manera indigna, sin dar batalla. Pese a ello, solo fue vencida en el minuto 106 y con diez hombres. Al final, hubo justicia y ese equipo que un día eligió ser torero y no seguir siendo toro, se llevó la copa para la Madre Patria.
España es un equipo en crecimiento desde la llegada de Luis Aragonés en 2004 con aquel Tiki Taka, llevado a la cima con aquella generación de 2008-2012 que ganó al hilo dos Eurocopas y un Mundial, éste en 2010 con Vicente Del Bosque. Eran los tiempos de un plantel extraordinario, con la base del Barcelona de Guardiola y unos elementos claves del Real Madrid, equipo que ahora no tuvo aportes en esta conquista. Tras el fracaso en Brasil 2014 y dos eliminaciones sucesivas en octavos, en diciembre de 2022 llegó Luis De La Fuente, técnico de las categorías juveniles, acompañado de varias críticas por su falta de experiencia en Primera División. Reemplazaba a Luis Enrique tras su eliminación en Qatar 202. De La Fuente vuelve a aquel Tiki Taka, pero con más verticalidad. Los resultados han sido fabulosos: Nations League 2023, Eurocopa 2024, Juegos Olímpicos 2024 (con otro entrenador. aclaro), finalista de Nations League 2025 y Campeón del Mundo 2026. Además, España se precia de tener en simultáneo los títulos mundiales de mayores en masculino y femenino. Y además de buenos resultados, ha mostrado buen juego, dominando los partidos y torneos.
Es un equipo que anota mucho menos de lo que crea, pero que recibe muy pocos goles. Uno solo en este 2026 y dos en aquel título de 2010. Una defensa imperial, que incluye a Simón, Cubarsí y Cucurella, un medio campo de oficio con un Rodri vital, su mariscal de campo, junto a Fabián Ruiz y Olmo y una delantera con un jugador muy inteligente como Oryazabal y con Lamine Yamal que, a pesar de no haber tenido un torneo brillante, ya tiene un título del mundo a sus 19 años. En el Mundial tuvo suplentes claves como Williams, Merino y Ferrán Torres, hombre del Barça, muy resistido y que logró el gol del título, tal como lo hiciera Iniesta, otro azulgrana, en 2010 y de nuevo en alargue con otro 1-0.
Fue el mejor equipo del campeonato, con un debut crítico ante Cabo Verde y triunfos ante Arabia y Uruguay, para ganar su grupo. En las eliminaciones directas tuvo su “Eurocopa 2026” derrotando a Austria, Portugal, Bélgica y Francia, el gran favorito del público. Dio dos exhibiciones de autoridad ante los finalistas del mundial anterior. El destino trajo varias coincidencias con la estrella de 2010. El partido inaugural entre sudafricanos y mexicanos, España sin ganar en el debut, pese a ser el campeón de Europa, derrotar a un equipo de Bielsa en primera fase, jugar en el grupo H, eliminar 1-0 a Portugal en octavos y definir la final por 1-0 en un alargue. Mas allá de las coincidencias, lo más importante es que sigue una escuela de juego a través del tiempo.
Argentina, llegó a la final tras la gran victoria ante Inglaterra en su mejor partido del torneo, pero decepcionó en el partido decisivo. Había llegado con poco fútbol es cierto, pero con mucho coraje y jerarquía. Llegó con justicia, a pesar de una injusta campaña de redes en su contra, con acusaciones de favoritismo sin argumentos ante jugadas bien decididas por el arbitraje ante Egipto, Suiza o Inglaterra. Pero en New Jersey fue una sombra y fue inexplicable el planteo ultra defensivo de Scaloni, digno de la final de Italia 90 y poco acorde con el equipo frentero que fue en su ciclo. A pesar del gran desgaste físico, el equipo tenía elementos para plantear otra cosa y tener la actitud protagonista de siempre. Tal parece como dijo Sergio Levinsky que “…Argentina se había vaciado física y emocionalmente ante los ingleses”. Además, tuvo la lesión de sus dos centrales, y la irresponsable expulsión de Enzo Fernández al filo de los 90, que dejaba la suerte echada para el alargue
La Scaloneta pagó varias malas decisiones durante su segundo ciclo, como la falta de recambio importante y no enfrentar a europeos, excepto a Islandia en un amistoso antes del Mundial. Fue grave, tener en baja forma a los volantes destacados en Qatar. De Paul, Enzo y Mac Allister no fueron sombra de lo que habían sido en 2022. Y un suplente como Paredes, terminó siendo titular en varios juegos, pero en la final ingresó pasado de revoluciones, rozando la expulsión todo el tiempo y con un comportamiento inaceptable al finalizar el juego. Argentina aguantó hasta el segundo tiempo del alargue, merced al gran partido del Dibu Martínez. Ferrán hizo justicia a un partido donde España pateó 22 veces al arco frente a solamente dos de Argentina. Ambas ocasiones gauchas llegaron después del 1-0, con más de 115 minutos de juego y no fueron bajo los tres palos. Lo anterior fue una vergüenza para un Campeón del Mundo y otra razón para no dudar de la justicia del triunfo ibérico, en medio de tanta teoría conspirativa.
Las lágrimas de Scaloni y Messi fueron conmovedoras. El DT, logró en sus ocho años, ganar dos Copas América y estar en dos finales del Mundo consecutivas, además de la Finalísima 2022. Es un gran balance y ojalá cuando baje la marea de la derrota, siga hacia 2030. Messi pudo haber tenido su adiós con la Albiceleste, después de jugar su tercera final mundialista. No se pensaba que hiciera un Mundial a este nivel a los 39 años. Ocho goles, Bota de Plata, cuatro asistencias y una entrega al límite. El rosarino debió ser el Balón de Oro del certamen, así como en 2014 no debió recibirlo. Es muy probable que si se lo hubieran dado sin tener goles ni asistencias como le sucedió a Rodri, lo estarían crucificando. Messi firmó un gran en Mundial, más allá de la discreta final en el mismo estadio en el que cayó y renunció en la Copa América 2016.
La Copa del Mundo 2026 es historia. Argentina fue subcampeón “después de tantos padeceres, de tantas muertes y de tantas resurrecciones” como dijera Aldo Proietto en El Gráfico en 1990. España es bicampeón, gracias a que ha sido un equipo que entendió lo que alguna vez le leyera a Alfredo Relaño y a lo que le dijo Menotti a Levinsky en una entrevista en 2004:“que debía elegir entre seguir siendo toro o pasar a ser torero” Eligió lo segundo y acertó. Ahora, 22 años después de esa frase, aquel equipo es un torero que ha cortado su segunda oreja en un Mundial. En 2030 será local e irá por más. Tiene talento, juventud y material. Enhorabuena.
Germán E. Ocampo Gómez
Davie, FL, julio 23 de 2026
|